LAÀS: historia y monumentos

Origen del nombre, la bandera y LAÀS en Europa

El nombre Laàs podría resultar extraño a primera vista, debido a la doble «a», pero no es único. Solo en Francia, hay otros dos lugares con el mismo nombre; uno en Gers, al norte de Mielan, y el otro en Loiret, al sur de Pithiviers. También hay uno en Alemania, otro en República Checa, un tercero en Yugoslavia y once (donde más hay), en Austria. Respecto al Laàs que se ubica en Béarn, el origen del nombre proviene de la ciudad de Morlaàs, que era la capital del estado bajo la autoridad de Gastón IV, vizconde de Béarn.

La etimología es del latín. El nombre proviene de latus, que denota un tramo de tierra sin cultivar o árida. Respecto al Laàs ubicado en las regiones germánicas, existe una gran similitud con el término laz, que también significa territorio abierto o virgen o, más específicamente, campo de piedra.

La historia del ferry de Laàs

Antes de que se construyeran puentes, la única forma de cruzar el río Gave era por un vado, pero solo en algunas temporadas, o bien por ferry. Por lo tanto, los orígenes de Laàs se relacionan con esta ubicación estratégica. La proximidad de un vado o un ferry, dependiendo de la temporada, pareciera haber dado lugar a la construcción de una capilla en las inmediaciones; dicha capilla fue la razón para que allí se asentara una comunidad de residentes e indudablemente se relacionó con la construcción de una mota castral, diseñada para observar a la gente que cruzara el río. Estas motas castrales, que eran estructuras de tierra de baja elevación construidas por el hombre, suelen encontrarse en promontorios naturales, a veces en la confluencia de dos arroyos donde los barrancos han creado una zanja natural. Este pareciera haber sido el caso acá, tal como lo demuestra el mapa de Cassini, trazado mucho tiempo después de haberse erigido el castillo. Este mapa indica la presencia de un ferry, el «nau de Laàs», a pesar de que ya había puentes sobre el Gave d’Oloron.

LAÀS: la baronía de Béarn

A fines del siglo XI, Laàs estaba bajo la autoridad de la grandiosa familia Foreplat, ciudadanos acaudalados de Navarrenx. Jean de Laàs heredó el señorío. A pesar de ser católico, luchó junto a Enrique III de Navarre, que después se convertiría en Enrique IV de Francia, durante su recuperación del reino. Como gesto de gratitud por los servicios militares brindados, el señorío de Laàs fue elevado a baronía mediante una patente real con fecha 2 de diciembre de 1610. Ya existían diez baronías en Béarn, denominadas las «grandes baronías», y dos baronías nuevas habían surgido antes de la de Laàs. Estas eran la baronía de Monein, creada en 1545, y la de Lons, creada en 1593.

Alfarería de Laàs

Entre el siglo XVI e inicios del siglo XX, Laàs era un pueblo dedicado a la alfarería. El suelo arcilloso de la región favorecía dicha actividad, y varios artesanos, como Jean Hourdebaigt, tenían talleres en el pueblo donde fabricaban todo tipo de ollas, soperas, tazones y platos que, en ese entonces, eran objetos cotidianos útiles. Esta tradición, aunque ahora se considera más decorativa, persiste hasta el día de hoy. De hecho, hay un horno denominado la «ballena» que se ubica en lo alto de la comunidad, que la gente puede usar para quemar arcilla tal como se hacía en el pasado.

La capilla Saint-Barthélemy

La capilla Saint-Barthélemy, que se ha modificado a lo largo de los siglos, fue el punto de inicio para la creación del pueblo de Laàs. Está dedicada a Saint Barthélemy, quien estuvo sumamente presente en todo el Chemins vers Compostelle. Esto se refleja en el uso de técnicas de construcción adoptadas por una población para la cual Saint Barthélemy era evangélico (Armenia). Se cree que la primera obra de despeje se llevó a cabo durante el siglo X. Las distintas fases por las que pasó la capilla de Laàs pueden verse en sus muros, pero el plano nunca se alteró. Sin embargo, es cierto que, al igual que todas las iglesias de Béarn, se convirtió en un templo cuando Jeanne d’Albret impuso una reforma protestante en sus tierras, antes de que volviera a convertirse en una iglesia, ya sea después de que Enrique IV firmara el Edicto de Fontainebleau o después de que Luis XIII llegara a Béarn. El principal punto de interés de la capilla de Laàs yace en su decoración esculpida; la presencia de dos crismones, excepcionales y únicos en el área, la bandera grabada de Lorencez, los dos nudos borromeos enigmáticos… A medida que crecía el pueblo, la capilla Saint-Barthélemy un día se hizo muy pequeña, y a fines del siglo XIX, se tomó la decisión de construir una iglesia nueva y más espaciosa, por lo que la pequeña capilla quedó abandonada.

Los señores de Laàs y los terratenientes

Charles de Lataulade: barón de Laàs, amigo de Enrique IV y mosquetero de Luis XIII

Charles de Lataulade, esposo de Jeanne Madeleine, nació alrededor de 1600 en una antigua familia de Chalosse. Su padre, teniente, lo acercó a Navarrenx, que fue la razón por la que se casó con la heredera de la baronía de Laàs. Residía de manera voluntaria en el Château de Laàs; es decir, cuando no estaba en el campo de batalla o en el tribunal del Rey. Habiendo sido mosquetero bajo el reino de Luis XIII y el ducado de Richelieu, siempre mantuvo contacto con el tribunal. Sucedió a su padre en Navarrenx, donde ayudó de forma eficiente al Marqués de Poyanne. Incluso apoyó al Marqués en su disputa con el Comte de Gramont en 1637, lo que le hizo ganar el odio del conde, quien incluso llegó a arrestarlo y encarcelarlo mientras reinaba los estados de Béarn. El mismo Luis XIII le ayudó a salir de este lío. Tras casarse con Jeanne-Madeleine, Charles de Lataudale tuvo dos hijas y dos hijos. Cuando murió Jeanne-Madeleine, Charles descubrió que la sucesión tenía deudas pendientes y que los acreedores lo amenazaban con ejecutarlo. Para resolver esta delicada situación, el barón vendió algunas de las tierras alrededor de Laàs.

Tras la muerte de Charles de Lataudale en 1661, su hijo mayor, también llamado Charles, se convirtió en barón de Laàs.

Madeleine de Laàs y los barones de Saint-Castin

Por lo tanto, Jeanne-Madeleine de Laàs, esposa de Charles Lataulade, heredó el señorío. Una de sus hijas se casó con Jean-Jacques d’Abbadie, que posteriormente se convirtió en barón de Saint-Castin en 1649. La pareja tuvo tres hijos, incluido Jean-Vincent, que posteriormente se volvió famoso al otro lado del océano. Jean-Vincent nació en Escout en 1652 y recibió instrucción militar. El 6 de mayo de 1665, a los trece años, dejó La Rochelle para desempeñarse como subteniente del regimiento Carignan-Salières y se dirigió a Canadá, en ese entonces conocida como Nueva Francia, a luchar contra los iroqueses. Jean-Vincent se dedicaba a la exploración y a la cartografía, y estudiaba el país y su gente. Quería establecer una conexión por tierra entre el Pentagouet y Quebec, ya que consideraba que la ruta marítima era demasiado larga. En 1674, Jean-Vincent se convirtió en el tercer barón de Saint-Castin después de que su hermano mayor muriera sin dejar ningún heredero. Sin embargo, todavía no era momento de que reclamara su herencia, por lo que emprendió una nueva aventura. Al vivir en contacto con los abenaki, encontró una esposa al poco tiempo. Jean-Vincent se dedicó al comercio de pieles y mantuvo relaciones comerciales permanentes con Boston, pese a los reglamentos establecidos por la administración francesa. Su independencia feroz generaba una especie de hostilidad hacia él, y comenzó a ser objeto de acusaciones. El barón decidió regresar a Francia para normalizar su negocio y asegurar un futuro para sus seres queridos. En 1701, Jean-Vincent fue a Versalles, donde Luis XIV le concedió el rango de comandante del Pentagouet. Esta muestra de apoyo real lo benefició bastante en su regreso a Béarn, pero desafortunadamente, el barón de Saint-Castin murió en Pau en circunstancias misteriosas en 1707, antes de que tuviera la oportunidad de volver a visitar Acadia.

El gran duque Boris Vladimirovich de Rusia

Cabe recordar un invitado ilustre que visitó el Château de Laàs en cuatro ocasiones: el gran duque Boris Vladimirovitch de Rusia. En el parque hay una columna que da testimonio de sus estadías en 1909, 1910, 1911 y 1913. El gran duque Boris Vladimirovitch de Rusia fue el segundo hijo del gran duque Vladimir Alexandrovitch, el mayor de los cuatro tíos del zar Nicolás II. En el ejército, se hizo buena fama por ser un soldado osado y hábil. Solía pasar sus vacaciones en Francia, sobre todo en París, Cannes y Biarritz, ciudades que frecuentaban aristócratas rusos. Durante su estancia en Biarritz, tuvo la oportunidad de visitar a la descendencia del conde de Lorencez, que todavía se encontraban en el Château de Laàs. El gran duque Boris era conocido por ser un príncipe excéntrico. La Revolución Rusa lo perdonó, pero tras la abdicación de Nicolás II, el gran duque fue el único integrante de la Familia Imperial que viajaba en tren a Maguilov donde, a pesar de sus esfuerzos, no pudo ayudarle al monarca ruso.

Charles Ferdinand Latrille de Lorencez

El mayor general Charles Ferdinand Latrille, Comte de Lorencez, adquirió el Château de Laàs en 1885. Nacido en París el 23 de mayo de 1814, dividía su tiempo entre la capital francesa y el campo de batalla, influenciado considerablemente por la carrera de su padre. Sin embargo, su vida militar estuvo marcada por la intervención mexicana. En enero de 1862, llegó a Veracruz, fue ascendido a mayor general y comandó la primera Fuerza Expedicionaria. Luchó contra las tropas de Zaragoza en varias ocasiones, pero las tropas francesas contrajeron la fiebre amarilla, por lo que solicitó refuerzos. Napoleón III envió un nuevo ejército y nombró a Lorencez segundo al mando después del general, cargo que rechazó, pues solicitó que lo reubicaran en Francia. Charles Latrille de Lorencez también luchó en la guerra franco-prusiana en 1870, pero en 1872 se retiró del servicio activo tras sufrir las consecuencias de la fiebre amarilla, que contrajo en México. Posteriormente, se dedicó a escribir la historia de la intervención francesa en México. Su esposa era descendiente del Marqués de Poyanne. Un integrante de su familia fue gobernador de la fortaleza de Navarrenx durante el siglo XVIII. Puede que de esta forma Charles de Lorencez haya tenido contacto con el propietario del Château de Laàs. Murió siete años después en el Château de Laàs, y fue enterrado en la capilla Saint-Barthélemy del pueblo. El Château de Laàs permaneció en manos de la familia Lorencez hasta 1921, año en el que fue subastado en París.

La Saga SERBAT

Después de dos siglos y medio de pasar por distintos propietarios, el Château de Laàs pasó a ser de propiedad de Louis y Madeleine Serbat, quienes lo convirtieron en lo que es hoy en día. Louis Serbat provenía del norte de Francia. Nació el 8 de septiembre de 1875 cerca de Valenciennes en una familia de industrialistas acaudalados; su padre inventó el mástique. Sin embargo, pasó su infancia en Pau y, tras tener éxito en sus estudios, ingresó a la Ecole des Chartes. La calidad de su trabajo era tal que lo nombraron secretario general de la Sociedad Arqueológica Francesa y presidente de la Sociedad de Anticuarios de Francia. Poco después de haberse asentado en Normandía, se casó con Madeleine de Vaufreland, hija del Vicomte Auguste de Vaufreland. Provenía de una acaudalada familia aristocrática de Berry. Si bien el Sr. y la Sra. Serbat no eran originarios de Béarn, ambos tenían fuertes vínculos emocionales y familiares con la región. Este hecho influyó en su decisión de adquirir el Château cuando fue puesto a la venta en 1946. Al asentarse allí, también tuvieron que trasladar todos sus muebles y colecciones. Louis Serbat transformó todo el interior, teniendo especial cuidado en adaptar su magnífica carpintería sin provocar ningún daño. Mientras esperaban que finalizara el trabajo, los Serbat vivían en un edificio anexo. Desafortunadamente, el Sr. Serbat murió en el otoño de 1953, momento en el cual la Sra. Serbat tomó su lugar, teniendo especial cuidado en respetar los planes de su esposo. Sin embargo, como no tuvieron hijos, la Sra. Serbat tenía muchas ganas de encomendar la propiedad a un organismo público o a una organización reconocida de utilidad pública para que así la propiedad pudiera sobrevivir. Murió en Laàs el 15 de febrero de 1964, y la propiedad fue heredada por el Touring-Club de France y, conforme a la voluntad de la Sra. Serbat, abrieron al público el castillo y sus jardines. A medida que se hacía más difícil administrar la propiedad, el Touring-Club de France buscó traspasarla a alguien más, y entonces el Conseil Général des Pyrénées-Atlantiques recibió el legado del Sr. Serbat.

El vizconde Enrique de Vaufreland

El hermano de Madeleine Serbat, Enrique de Vaufreland, fue una figura importante a comienzos del siglo XX. Nació en 1873 y murió en 1957. Su libro, Chroniques de la vie mondaine des Basses-Pyrénées, contenía retratos en todo sentido de la palabra, ya que acompañaba su escritura con imágenes en gouache y acuarela de la alta sociedad de Pau. Se casó con una mujer inglesa y era completamente bilingüe, y fue secretario del Pau-Hunt, un club inglés de renombre.

Los cadetes y los emigrantes de Laàs

Casamayou (Uruguay; el obsequio de la fuente)

La familia Casamayou tenía una cantera al lado de su casa y creaba una gran cantidad de obras de arte. En el período de preguerra, entre 1914 y 1918, en la cantera trabajaban hasta nueve personas. Los Casamayou habían sido canteros durante generaciones, desde comienzos del siglo XIX, y crearon la fuente que se ubica en el pueblo. Esta fuente es obra de la familia Casamayou en dos sentidos: ellos la construyeron, pero también fueron los benefactores tras la misma. De hecho, uno de los Casamayou, Jean-Pierre, fue a Montevideo y tuvo éxito allí, lo que le permitió enviar dinero a la comunidad en la década de 1870 (unos treinta años después de su partida) para financiar la construcción de una fuente y dos abrevaderos. Su petición fue concedida, tal como lo muestra la inscripción ubicada en la fuente, pero sobraron 400 francos. Por lo tanto, el concejo municipal decidió enviárselos de vuelta a Jean-Pierre, quien los devolvió esta vez solicitando que se construyera un lavadero. Desafortunadamente, el concejo municipal nunca logró acordar una ubicación para este, ya que todos los miembros querían algo diferente, por lo que el dinero nuevamente se envió a Montevideo. En Montevideo, Jean-Pierre Casamayou formó un comité de bienvenida para emigrantes franceses.

Florencio Biscay-Couayrahourc: memoria de Argentina

La familia Couhayrahourcq también fue parte de la historia del pueblo. Un integrante de la familia, Armand, se fue a Buenos Aires, Argentina, el 5 de noviembre de 1884 a los 19 años. Uno de sus descendientes, Florencio Biscay Couhayrahourcq, se convirtió en ingeniero de telecomunicaciones allí y diseñó la red de telecomunicaciones de todo Buenos Aires. Antes de emprender su exitosa carrera, fue uno de los últimos cadetes de Argentina y participó en el período de luto nacional de 28 días que se decretó tras la muerte de Eva Perón. El hijo de Florencia actualmente forma parte de la administración argentina y está a cargo del registro de la propiedad de la ciudad.

Roberto PEDEHONTAA :

El boxeador profesional Roberto Pedehontaa se fue de Laàs a Argentina, donde se convirtió en entrenador. Uno de sus alumnos, del cual posteriormente se convertiría en su mánager, fue nada más ni nada menos que Carlos MENEM quien, tras convertirse en campeón mundial de boxeo, ¡fue presidente de Argentina entre 1989 y 1999!

Jean-Anselme Lannes: carpintero de Buenos Aires

Fernand Cassiau: alcalde de Papeete

Fernand Cassiau emigró de la maison Grechez Cassiau. Estudió medicina y en el año 1904 se fue a Tahití ya siendo médico. Un año después, se casó con Louise Goupil, con quien tuvo un hijo, Pierre Auguste, en 1906. Fue voluntario durante la Primera Guerra Mundial y se divorció en 1919, al finalizar la guerra. El 19 de febrero de 1922, fue electo alcalde de Papeete, y su popularidad fue tal que conservó dicho cargo hasta que murió el 29 de julio de 1933. También fue presidente de la Liga de los Derechos Humanos y se convirtió en caballero de la Legión de Honor. Una de sus sobrinas nietas actualmente vive en Melbourne, Australia.

Joaquim (??) Labat: nieto de un herrero de Laàs en Montevideo

El herrero Prosper Labat fue el primer alcalde de Laàs. Uno de sus descendientes, Pierre Labat, emigró a Buenos Aires el 5 de noviembre de 1885 a los 18 años, pero luego se mudó a Uruguay. Allí, uno de sus descendientes actualmente es un destacado abogado de Montevideo e investiga los orígenes de su familia a través de la historia del pueblo de Laàs.

Pierre Casimir Labetoure: fundador de la ciudad de Sonora (California)

Otro hijo de Laàs que tuvo una vida poco común en el extranjero fue Pierre Casimir Labétoure. Nació en Laàs el 7 de agosto de 1821 y se fue a Louisiana en 1838. Pocos años después, con la clara intención de radicarse en los Estados Unidos (al igual que muchos otros mineros del oro), fue uno de los primeros europeos en unirse a la comunidad minera en el yacimiento de Sonora, California, el 17 de febrero de 1849. En 1850, se hizo miembro del primer concejo municipal de Sonora. Sin embargo, los hablantes de inglés de los yacimientos pronto sintieron celos del éxito de los mineros franceses y mexicanos, quienes mantenían sus propios idiomas y costumbres. Pierre Casimir Labétoure fue obligado a pagar impuestos, y decidió hacer su fortuna entre Big Oak Flat y First Garrote en los negocios y en la industria hotelera, pero el trabajo no cumplió con sus expectativas. En un intento por revivir su sueño del oro, unió fuerzas con un mexicano y abrió una mina llamada Toledo. También tenía ambiciones políticas e ingresó al Partido Demócrata. Tras haber cumplido finalmente su sueño de hacerse rico, decidió comprar tierras nuevas. Aunque las apuestas y el alcohol arruinaron su vida, fue una de las personas que participó en el famoso e increíble período llamado «fiebre del oro».

LAÀS desde 1980

Brigitte BARDOT

En la década de 1990, Brigitte Bardot amenazó con irse de Saint-Tropez a modo de protesta contra el estatuto de la ciudad, que buscaba prohibir que los animales domésticos anduvieran sueltos por la ciudad. Jacques Pedehontaa le sugirió irse a vivir a Laàs. Esto marcó el comienzo de una saga mediática que terminaría en una gran amistad. Brigitte Bardot escribe varias veces al año, y se refiere a Laàs como su «pueblo preferido».

La increíble historia de la reunión entre los Guides de France y el pueblo de Laàs

Bajo la dirección de Marie-Thérèse Marchand; el comisionado regional de Aquitania; el ojo atento de Pierre Clément, un Compagnon du Tour de France; y su hija Nathalie, 2356 Caravelles, algunas provenientes de África, trabajaron durante ocho años para restaurar el encanto de la antigua capilla Saint-Barthélemy y, con la ayuda del Amis des Chemins de Saint-Jacques, reabrieron los senderos que habían desaparecido bajo la vegetación y los marcaron con hitos que fabricaron a mano. Los negocios locales ofrecieron su apoyo y las familias del pueblo les abrieron sus puertas, establos y campos y les brindaron agua, madera y refugio. El inmenso proyecto terminó con la instalación de los azulejos finales y la colocación de una veleta con símbolos jacobeos, así como vitrales modernos en las ventanas.

Noche del patrimonio de 1994

Paralelamente a la inauguración del Museo del Maíz, el artista alemán Nils Udo, considerado uno de los maestros del Land Art, en 1994 creó una gigantesca escultura natural en Laàs. La escultura se extendía por más de dos hectáreas por debajo del pueblo y del castillo. Su creación fue apoyada por la Association des Groupementes Prodecteurs de Maïs, en ocasión de su sexagésimo aniversario. Se trataba de una espiral gigante que parecía un caparazón de caracol visto desde arriba, y que juntaba todas las variedades del maíz, incluida la planta madre de Sudamérica, la cual se ubicó en el centro de la espiral. El trabajo fue realizado por un granjero local bajo las órdenes de la Association, mediante técnicas y métodos agrícolas modernos. Fue un gran éxito, y muchas personas visitaron el pueblo especialmente para verlo. Sin embargo, como cualquier obra viviente, solo duró una temporada.

Histoire du BAC de Laàs

En attendant la construction de ponts, il n’existait d’autres moyens pour franchir le Gave que le passage par un gué, mais seulement en certaines saisons, ou le recours à un bac et son passeur. Les origines de Laàs sont alors liées à cet emplacement stratégique… Si la proximité d’un gué ou d’un bac, selon les saisons, semble avoir impliqué la construction dans ses environs d’une chapelle, cette même chapelle fut à l’origine de l’implantation d’une communauté d’habitants et, très certainement, liée à l’installation d’une motte castrale destinée à surveiller les allées et venues de part et d’autre de la rivière. Ces mottes castrales, terrassements artificiels de peu d’élévation, se situaient en général sur un promontoire naturel, quelquefois à la confluence de deux ruisseaux dont le ravinement servait de fossés naturels. Cela semble avoir été tout à fait le cas ici,        ainsi que tend à le prouver la carte de Cassini, établie bien plus tard alors que se dressait déjà le château actuel. Cette même carte mentionne la présence d’un bac, « la nau de Laàs », alors que pourtant des ponts enjambaient déjà le Gave d’Oloron.